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Rev Cubana Farm 2000;34(1):25-33
Centro Nacional de Toxicología
MORTALIDAD POR INTOXICACIONES AGUDAS PRODUCIDAS
CON MEDICAMENTOS. CUBA, 1995-1996
María Luisa González Valiente,1 Julia Orquídea Pérez Echemendia,2 Carlos Alberto González
Delgado3 y Belina Capote Marrero4
RESUMEN
Se realizó un estudio descriptivo para determinar la incidencia de intoxicaciones agudas
fatales medicamentosas en 1995 y 1996, y los principales factores de riesgo en la
población cubana. Ocurrieron 314 defunciones para una tasa de 1,4 por 100 000 habitantes.
En edades pediátricas el riesgo superior se encuentra en los menores de 1 a y
en los adultos el riesgo aumenta al avanzar la edad, con una mayor afectación del sexo
femenino. Las edades de mayor riesgo son a partir de 55 a en las mujeres y en los
hombres después de 75 a. Los años de vida potencialmente perdidos fueron 7 430, con
predominio de las mujeres (74 %). En los adultos predominaron las circunstancias
voluntarias, en especial los suicidios con ingestión de psicofármacos; el diazepam y el
fenobarbital se encuentran entre los más elegidos. En segundo término aparecen las
reacciones adversas, producidas fundamentalmente por antibióticos, con predominio
de las penicilinas. Por último, las circunstancias accidentales originadas por
cardiotónicos. En los niños no existió diferencia estadística significativa en las diferentes
circunstancias.
Descriptores DeCS: ENVENENAMIENTO/mortalidad; ENVENENAMIENTO/
/epidemiología.
1 Técnica Estadística de la Salud y Económica Especializada en el Perfil Docente.
2 Licenciada en Farmacia.
3 Especialista de I Grado en Farmacología.
4 Licenciada en Información Científico-Técnica y Bibliotecología.
El desarrollo científico-técnico
alcanzado facilita al hombre una gran
diversidad de productos químicos
potencialmente tóxicos, así como el
vertiginoso crecimiento de la Industria
Farmacéutica favorece el uso indiscriminado
de fármacos en algunos casos sin
prescripción facultativa, lo cual explica en
parte la implicación que tienen estos
productos en la aparición de intoxicaciones.
Según estadísticas del Centro
Nacional de Toxicología de Cuba
(CENATOX) se aprecia que en su primera
26
década de trabajo (1987 a 1996) el 49 %
de los intoxicados atendidos por consultas
telefónicas y el 40,8 % de los atendidos
por el servicio de urgencia fueron
provocados por fármacos (Centro
Nacional de Toxicología. Informe
Estadístico Anual. Ciudad de La Habana:
1997). A su vez se notificaron en 1996 al
Ministerio de Salud Pública de Cuba
(MINSAP) 30 737 intoxicados, para una
tasa de 279 por 100 000 habitantes (Cuba.
Ministerio de Salud Pública. Sistema
Información Estadística de Enfermedades
de Declaración Obligatoria. Ciudad de La
Habana: 1996). La mortalidad por
intoxicaciones agudas (IA) en el período
1978 a 1994 osciló entre 2,4 y 5,1 defunciones
por 100 000 habitantes con
tendencia ascendente que se acentúa en el
último quinquenio (Centro Nacional de
Toxicología. Mortalidad por Intoxicaciones
Agudas. Cuba. 1990-1994.
Ciudad de La Habana: 1995).
En trabajos revisados de España1 y
Polonia2 en 1995, también en Teherán-
-Irán,3 en un Hospital de Madrid 4 y en los
Centros de Asistencia Toxicológica de
Brasil5 en 1994, así como en Bonn,
Alemania 6 (1974-1993), la presencia de
fármacos presentó supremacía en las
intoxicaciones agudas que se investigaron.
El MINSAP de nuestro país, ha
trazado objetivos, propósitos y directrices
para el 2000, orientados a disminuir
aquellas enfermedades no transmisibles
que han pasado a ocupar las primeras
causas de muerte en nuestra población,
entre las que aparecen los accidentes y los
suicidios en cuarto y octavo lugar
respectivamente en 1996,7 donde se
encuentran incluidas las intoxicaciones
agudas medicamentosas.
El presente trabajo tiene el objetivo
de determinar la incidencia de estos
episodios fatales en Cuba durante el bienio
1995-1996, e identificar factores de
riesgo que constituyen un aporte a la
vigilancia en salud, imprescindible para
continuar elevando la calidad de vida y su
prolongación, aspiración máxima de
nuestra Sociedad Socialista.
MÉTODOS
La investigación según su tipo es
descriptiva y transversal, por la forma de
recoger los datos es retrospectiva y por
su campo es aplicada. La unidad de
observación es el intoxicado agudo
fallecido y el universo de estudio los
314 fallecidos por esta causa en el país en
1995/1996.
Las fuentes de datos utilizadas fueron:
las salidas del Sistema Automatizado de
Mortalidad (SAM) de la Dirección
Nacional de Estadísticas del MINSAP y los
certificados de defunción. Del SAM se
obtuvo la base de datos que aportó las
variables: fecha de defunción, sexo, edad,
provincia de residencia, ocupación y causa
básica de la defunción, así como los
listados de defunciones por IA seleccionados
por la causa básica de muerte,
codificados por la Clasificación
Internacional de Enfermedades de la
Organización Mundial de la Salud en su
décima revisión, que permitieron ubicar
para su revisión a cada certificado de
defunción, completándose así la
información necesaria sobre el fármaco
involucrado y el lugar donde ocurrió el
hecho. La información se elaboró
manualmente, con la confección de tablas
de vaciamiento y clasificación que
permitieron computar los datos.
Los resultados se presentaron
mediante tablas y figuras. El análisis
descriptivo por distribuciones de
frecuencia, porcentajes, razones, tasas
globales, específicas y los años de vida
potencialmente perdidos (AVPP).
Para comparar el riesgo de las
diferentes provincias se utilizaron
tasas estandarizadas y para conocer
las diferencias estadísticas entre los
grupos obtenidos se utilizó la prueba
27
de chi cuadrado y la prueba de proporciones.
Las reacciones adversas se consideran
como todo efecto no deseado que ocurren
a dosis terapéuticas y algunas de ellas por
su gravedad son capaces de provocar la
muerte. Tomando en cuenta que la
literatura nacional consultada en
relación con la farmacovigilancia no
registra estudios de la mortalidad por
estos efectos y dada la importancia que
tiene esta información en materia de
prevención, se decidió incluirla en el
presente trabajo.
RESULTADOS
En el bienio 1995-1996 ocurrieron
en Cuba 314 defunciones por intoxicaciones
agudas producidas con medicamentos,
lo que ocasionó una tasa de 1,4 defunciones
por 100 000 habitantes, sin
diferencia significativa entre los 2 a
con tasas de 1,5 y 1,3 defunciones por
100 000 habitantes respectivamente, lo
cual representa el 28 % del total de las
intoxicaciones fatales ocurridas.
El comportamiento de estas muertes
por grupos de edad y sexo nos indica que
el mayor riesgo en los niños se encuentra
en los menores de 1 a en uno y otro sexos,
seguidos del grupo de 1-4 a. En los adultos
el riesgo aumenta en la medida que avanza
la edad, con tasas superiores en los grupos
de 55-64 a y a partir de los 75 a. En todos
los grupos de edades adultas es superior
el riesgo en las féminas, con tasas
superiores a partir de los 55 a; en los
hombres el riesgo superior se ubica a
partir de los 75 a (tabla 1, fig.).
5
4,5
4
3,5
3
2,5
2
1,5
1
0,5
0
<1 1 - 4 5 - 14 15 - 24 25 - 34 35 - 44 45 - 54 55 - 64 65 - 74 >75
Total Masculino Femenino
Tasa por 100 000
Edad (años)
FIG. Mortalidad por intoxicaciones agudas producidas con medicamentos según la edad y el sexo.
28
TABLA 1. Fallecidos y tasas ajustadas por intoxicaciones agudas producidas con medicamentos. Cuba.
1995-1996
Sexo masculino Sexo femenino Totales Razón por
Grupos de edad Fallecido Tasa Fallecido Tasa Fallecido Tasa sexo F/M
< 1 1 0,6 1 0,6 2 0,6 1,0
1 a 4 3 0,4 2 0,3 5 0,4 0,7
5 a 14 2 0,2 5 0,3 7 0,2 1,5
15 a 24 5 0,3 29 1,7 34 1,0 5,7
25 a 34 10 0,4 36 1,6 46 1,0 4,0
35 a 44 16 1,8 38 2,5 54 1,8 1,4
45 a 54 16 1,3 26 2,0 42 1,6 1,5
55 a 64 13 1,5 43 4,8 56 3,1 3,2
65 a 74 6 1,0 28 4,7 34 2,9 4,7
> 75 13 3,3 21 4,7 34 4,0 1,4
Totales 85 0,5 229 2,1 314 1,4 4,2
p = 0,0217 (S)
Fuente: Certificación de defunción. Dirección Nacional de Estadística. MINSAP.
Los AVPP nos han permitido valorar
el impacto de estos decesos por su
ocurrencia a temprana edad, con un
cúmulo de 7 430 a para una tasa de 0,7 a
por 1 000 habitantes; es en el sexo
femenino donde aparecen las mayores
pérdidas con 74 % de los AVPP. Las edades
adultas que aportan la mayor cantidad de
pérdidas son las comprendidas entre 20 y
44 a y con mayor predominio aparecen los
grupos de 20-24 y de 25-29 a con 12,8 y
13,2 % respectivamente. Este mismo
comportamiento se observa en las
mujeres, mientras que en los hombres los
grupos de más pérdidas son los de 30-34
y de 35-39 a con 13,4 y 14,9 %
respectivamente, y las edades de 20-29 a
son las de menores pérdidas. En los niños
las edades que predominaron son las
comprendidas hasta 4 a con 6,4 % del total
de AVPP y 53 % del aportado por estos
menores.
Las pérdidas biosociales fueron de
5 542 a (75 % del total de AVPP). Las
circunstancias en que ocurrieron estas
intoxicaciones fatales fueron en primer
lugar las voluntarias por suicidios (73 %),
seguidas de las reacciones adversas (16 %),
y los accidentes (4 %); quedó ignorado el
7 %. El grupo de las féminas manifiesta
predominio en las circunstancias
voluntarias (78 %) y muy baja frecuencia
en los accidentes (1,3 %); en tanto, los del
sexo masculino presentan con más
frecuencia la circunstancia voluntaria pero
en menor proporción (59 %), mientras que
la accidentabilidad eleva su frecuencia
(10,5 %), produciéndose por cada muerte
voluntaria masculina 3,6 femenina. En las
reacciones adversas por cada varón
afectado se registraron 2,2 féminas, y
situación inversa se aprecia en los
accidentes, donde la razón es de 0,3.
Las tasas de mortalidad por provincias
se presentan sin diferencias estadísticamente
significativas; aparecen las
cifras superiores en orden descendente en
el municipio especial Isla de la Juventud,
Ciudad de La Habana, La Habana, Ciego de
Ávila, Las Tunas, Camagüey, Guantánamo
y Villa Clara con tasas entre 1,2 y 2,8 defunciones
por 100 000 habitantes. Todas
las provincias del país registran fallecidos
adultos y en 7 provincias no ocurrieron
muertes de infantes (Pinar del Río,
Matanzas, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila,
Las Tunas, Granma y Guantánamo).
En relación con la ocupación de los
fallecidos adultos, la mayor incidencia se
encuentra en los jubilados, pensionados y
amas de casa con 56 % de los casos, y
ocurrieron fundamentalmente en domi29
cilios (63 %), con predominio en las
propias residencias de los afectados (97 %).
En las tablas 2, 3 y 4 se observa un
amplio predominio de los psicofármacos
y en primer lugar los tranquilizantes
menores, y es el diazepam el más
frecuente; en segundo lugar los
barbitúricos, siendo más frecuente el
fenobarbital y en tercer lugar se ubicaron
los antidepresivos tricíclicos y de éstos la
amitriptilina la más involucrada. En los
pacientes adultos se observó este mismo
comportamiento, a diferencia de los niños,
en que si bien los psicofármacos se
encontraron en primer lugar no
manifiestan una diferencia estadísticamente
significativa en relación con los
analgésicos, antipiréticos y antinflamatorios
(salicilatos).
TABLA 2. Medicamentos responsables de las intoxicaciones según clasificación y circunstancias de la ocurrencia
Circunstancias Total
Clasificación del medicamento Acc. RA Vol. Ign. Cant. %
Psicofármacos 5 1 213 15 234 74,5
Tranquilizantes menores 42 3 45 14,3
Barbitúricos 2 1 27 1 31 9,9
Antidepresivos tricíclicos 14 2 16 5,1
Anticonvulsivantes 1 8 9 2,9
Neurolépticos 7 7 2,2
Antiparkinsonianos 1 1 0,3
Sin especificar 1 115 9 125 39,8
Antibióticos 22 22 7,0
Estimulantes del SNC 8 8 2,5
AAA 1 3 3 7 2,2
Hipotensores 7 7 2,2
Anestésicos 4 4 1,3
Antihistamínicos 3 1 4 1,3
Cardiotónicos 3 3 1,0
Hipoglicemiantes 3 3 1,0
Antisépticos 1 1 1 3 1,0
Anticolinérgicos 1 1 2 0,6
Otros 2 3 4 8 2,5
Sin especificar 1 20 18 3 42 13,4
AAA: analgésicos, antipiréticos y antinflamtorios.
TABLA 3. Medicamentos responsables de las intoxicaciones fatales, según clasificación y edad
Niños Adultos
Clasificación de medicamentos Fallecidos % Fallecidos %
Psicofármacos 4 28,5 230 76,7
Tranquilizantes menores 45 15,0
Barbitúricos 31 10,3
Antidepresivos tricíclicos 16 5,3
Anticonvulsivantes 1 7,1 8 2,7
Neurolépticos 7 2,3
Antiparkinsonianos 1 0,3
Sin especificar 3 21,4 122 40,7
Antibióticos 1 7,1 21 7,0
Estimulantes del SNC 8 2,7
AAA 3 21,4 4 1,3
Hipotensores 7 2,3
Anestésicos 4 1,3
Antihistamínicos 4 1,3
Cardiotónicos 3 1,0
Hipoglicemiantes 3 1,0
Antisépticos 2 14,3 1 0,3
Anticolinérgicos 1 7,1 1 0,3
Otros 1 7,1 7 2,3
Ignorados 2 14,3 40 13,3
AAA: analgésicos, antipiréticos y antinflamatorios.
30
TABLA 4. Medicamentos más frecuentes causantes de las intoxicaciones fatales según circunstancias
Circunstancias Total
Medicamentos Acc. RA Vol. Ign. Cant. %
Diazepan 21 1 22 15,0
Fenobarbital 1 1 18 1 21 14,3
Penicilina 20 20 13,6
Amitriptilina 12 2 14 9,5
Meprobamato 12 1 13 8,8
Carbamazepina 1 7 8 5,4
Nitrazepan 8 8 5,4
Estricnina 8 8 5,4
Clorpromacina 5 5 3,4
Nifedipina 4 4 2,7
Salicilatos 3 3 2,0
Digital 3 3 2,0
Propanolol 3 3 2,0
Glibenclamida 3 3 2,0
Anestesia general 2 2 1,4
Atropina 1 1 2 1,4
Dipirona 1 1 2 1,4
Imipramina 1 1 2 1,4
Levopromacina 2 2 1,4
Los accidentes en adultos se
originaron fundamentalmente por cardiotónicos
-digitálicos-, seguidos de los barbitúricos
y en menores se produjeron por
carbamazepina, fluoruro de sodio y
psicofármacos sin precisar. Las reacciones
adversas aparecieron fundamentalmente
por penicilina (19 adultos y 1 niño),
seguido de los anestésicos (4 adultos). Las
intoxicaciones voluntarias por suicidios se
ocasionaron en lo fundamental por
psicofármacos (94 %); entre los más
elegidos se encuentran el diazepam,
fenobarbital y amitriptilina. En los
homicidios ocurridos (2 niños) utilizaron
cloruro de benzalconio y atropina. Los
suicidas eligieron mezclas de fármacos en
31 casos (13,7 %).
DISCUSIÓN
El comportamiento de las edades
pediátricas se corresponde con lo
observado, tanto en la mortalidad por IA
en general del país (Centro Nacional de
Toxicología. Mortalidad por intoxicaciones
agudas. Cuba. 1990-1994. Ciudad de
La Habana: 1995) como en los casos
intoxicados notificados al MINSAP (Cuba.
Ministerio de Salud Pública. Sistema
Información Estadística de Enfermedades
Delcaración Obligatoria. Ciudad de La
Habana: 1996). A su vez se conoció por
los Centros de Toxicología de Brasil en
1994 que el 62,5 % de los niños
intoxicados corresponden a edades hasta
4 a.8 Estos resultados pueden explicarse
dado que en esta etapa se aprende a caminar
y a su vez permanecen mayor tiempo en
sus hogares, donde es factible que ocurran
accidentes al encontrarse los medicamentos
por descuido al alcance de los menores
y que éstos tengan desenlace fatal, ya que
los fármacos en pocas cantidades resultan
a veces sobredosis en menores, los que en
esta etapa de la vida aún no han obtenido la
completa madurez orgánica y por
consiguiente resultan más susceptibles a
intoxicaciones graves.
31
Lo observado en los adultos se
corresponde con la mortalidad por IA de
Cuba (Centro Nacional de Toxicología.
Mortalidad por Intoxicaciones Agudas.
Cuba. 1990-1994. Ciudad de La Habana:
1995) y no así con la notificación de casos
intoxicados (Cuba. Ministerio de Salud
Pública. Sistema Información Estadística
de Enfermedades Declaración Obligatoria.
Ciudad de La Habana: 1996) en que
predominan las edades jóvenes; el riesgo
superior se localiza en el grupo de 15-24 a,
lo que concuerda con los casos registrados
en Brasil en 1994, donde el predominio
se encontró entre los 20 y 39 a, con 49 %
de los casos.5 Esta relación inversa puede
ocurrir porque en las edades jóvenes el
individuo se encuentra más expuesto a
sustancias tóxicas por razones laborales y
también en esta etapa se encuentra el
período de la adolescencia, donde por las
propias características psicológicas
resultan más vulnerables al no saber
responder a los conflictos, de manera que
se originan actitudes suicidas. Sin
embargo, la constitución física y la baja
incidencia de enfermedades crónicas
favorecen la recuperación y en
consecuencia la baja mortalidad, al
contrario del adulto a partir de la quinta
década de vida.
Al consultar la mortalidad general del
país se aprecia que el riesgo de morir por
IA prevalece en el hombre (Centro
Nacional de Toxicología. Mortalidad por
intoxicaciones agudas. Cuba. 1990-1994.
Ciudad de La Habana: 1995) y a su vez por
la notificación de casos intoxicados es
mucho menor la incidencia (Cuba.
Ministerio de Salud Pública. Sistema
Información Estadística de Enfermedades
Declaración Obligatoria. 1996. Ciudad de
La Habana: 1997), lo que nos indica que
en este grupo poblacional aun cuando son
menos frecuentes estos hechos, producen
una letalidad superior, pero no causada por
la ingestión de medicamentos, sino por
otros productos de características más
tóxicas y que están asociados con la vida
laboral del hombre, entre los que se
encuentran los plaguicidas; se conoce que
en Cuba por estos productos agrícolas se
produjeron en hombres 62 % de los
fallecidos (Centro Nacional de
Toxicología. Mortalidad por intoxicaciones
agudas producidas con plaguicidas.
Cuba. 1990-1994. Ciudad de La Habana:
1995).
Por otra parte, es conocido que la
población femenina es más dada a la
automedicación, lo que se comprueba en
un estudio realizado en nuestra ciudad
(Centro Nacional de Toxicología.
Comportamiento consumo psicofármacos
en población urbana. Ciudad de La Habana:
1996), por lo que inferimos sea un factor
que favorece el incremento de las IA y en
consecuencia la evolución fatal en la
mujer.
Los AVPP producidos por los
fallecimientos ocurridos en el país por
intoxicaciones agudas en general muestra
el mismo comportamiento (Centro
Nacional de Toxicología. Mortalidad por
intoxicaciones agudas. Cuba. 1990-1994.
Ciudad de La Habana: 1995).
Al analizar conjuntamente las tasas
con los AVPP se confirma que las edades
más avanzadas -que son las de mayor riesgo
de morir por esta causa- a su vez aportan
la menor cantidad de pérdidas, al ocurrir
estos hechos fatales más próximos a la
edad media de vida en nuestro país. Por el
contrario, las edades jóvenes -que generan
la mayor cantidad de años perdidosresultan
ser las de menor riesgo de morir,
por lo que queda claro la evidente
repercusión social que implican estos
decesos precoces en edades laboralmente
activas.
32
La supremacía de la circunstancia
voluntaria se corresponde con la
mortalidad general en el país (Centro
Nacional de Toxicología. Mortalidad por
intoxicaciones agudas. Cuba. 1990-1994.
Ciudad de La Habana: 1995), así como con
los reportes de intoxicados en Brasil en
1994,5 lo que hace pensar que la elevada
incidencia de muerte por suicidio está
relacionada con el hecho de que el
individuo que atenta contra su vida utiliza
dosis elevadas del agente tóxico, así como
tipos y combinaciones de productos que
desencadenan rápidamente la muerte
deseada, cuestión muy distinta a la actitud
de las personas que accidentalmente hacen
contacto con un producto tóxico.
La supremacía de los psicofármacos
al parecer se corresponde con el amplio
consumo que éstos tienen en la población,
de manera que existe tendencia a la
automedicación, lo que se demuestra en
un trabajo realizado en nuestro país, donde
de 400 personas encuestadas, 43 %
resultaron consumidoras de psicofármacos
(Centro Nacional de Toxicología. Comportamiento
consumo psicofármacos en
población urbana. Ciudad de La Habana:
1996).
Se encontró en la literatura consultada
de otros países similitud con los resultados
antes señalados. En Irán, en 1994 se
estudiaron 194 intoxicaciones fatales, y
los medicamentos fueron el tóxico más
usado y de ellos el diazepam con 61 % de
los casos.3 En un centro de control en
Zagrev (Yugoslavia), en 1994 se determinó
que los medicamentos que más
intoxicaciones causaron fueron las
benzodiacepinas, anticonvulsivantes,
barbitúricos y antidepresivos en más del
40 % de los casos.8 En Madrid (1995) se
mantuvieron en primer lugar los
psicofármacos entre los intoxicados con
medicamentos.1 Llama la atención la alta
implicación de las benzodiacepinas en
las IA fatales producidas con
medicamentos, ya que farmacológicamente
se establece muy baja letalidad,
debido a las elevadas dosis ingeridas y/o
combinaciones con otros fármacos que
realizan los suicidas.
SUMMARY
We undertook a descriptive stuy to determine the incidence of fatal outcomes of acute
drug poisoning in 1995 and 1996 and the main risk factors for the Cuban population.
There were 314 deaths accounting for 1,4 death per 1000 pop. In pediatric ages, under
1 year-old infants are at the highest risk whereas risk for adults increases with age,
being females the most affected ones. The most risky ages for women are from 55 years
and over, and for men after 75 years of life. Potential years of life lost amounted to 7 430
with females predominating (74 %). Voluntary poisonings in adults prevailed spcially
suicides from psychodrug-taking; diazepam and phenobarbital were the most used
drugs for this end. Adverse drug effects was the second cause, which are mainly
caused by antibiotics particularly penicilims. Lastly, accidental situations created by
cardiotonic substances. There was no significant statistical differences for children in
any situations.
Subject headings: POISONING/mortality; POISONING/epidemiology.
33
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Recibido: 2 de agosto de 1999. Aprobado: 8 de septiembre de 1999.
Tec. María Luisa González Valiente. Centro Nacional de Toxicología. Hospital Militar Docente "Dr. Carlos J.
Finlay". Ave 31 y 114, municipio Marianao, Apto 14020, Ciudad de La Habana, CP 11400, Cuba.
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